Tres momentos en los que la inspección es obligatoria
- A la entrega de nuevas estructuras (control de aceptación según la norma NEN 9200).
- De forma periódica: por regla general, visualmente cada año y en profundidad cada 5 años.
- Tras incidentes o daños visibles: de forma inmediata y con un informe documentado.
¿Qué incluye una inspección «en profundidad»?
Una inspección en profundidad va más allá del mero control visual. Esto incluye:
- Desmontaje aleatorio de pernos y tuercas.
- Prueba visual y mecánica ligera para la detección de fisuras.
- Documentación con fotografías, certificados de materiales y fechas de inspección.
- Asesoramiento por escrito sobre los puntos de acción y los plazos.
El mayor error: confiar únicamente en el control visual anual
La corrosión bajo tensión es, por definición, invisible hasta poco antes de que se produzca la rotura. Un control visual anual no la detecta. Sin embargo, en muchas piscinas este es el procedimiento estándar, lo que supone un riesgo legal y de seguridad directo.
Combine siempre el control visual con comprobaciones periódicas de los materiales y un expediente centralizado de cumplimiento normativo (compliance). En esto último es exactamente en lo que ayuda PoolFIX.





