La situación: piscina cubierta municipal, construida en 1992
Una piscina cubierta municipal en los Países Bajos (anónima a petición del cliente) recibió su primera inspección desfavorable en 2024. Conclusiones: 47 puntos pendientes, sin un expediente de riesgos actualizado y con fijaciones de RVS de antigüedad desconocida en puntos de suspensión críticos.
El ayuntamiento dispuso de 12 meses para subsanar las deficiencias; de lo contrario, se enfrentaba a un cierre parcial.
Paso 1: digitalización de la documentación existente (semana 1-2)
Todos los informes de inspección, fotografías y notas manuscritas se cargaron en la plataforma PoolFIX en un plazo de 2 semanas. Esto proporcionó por primera vez una visión general centralizada, lo que evidenció que esta falta de control era la causa principal del problema, y no el material en sí.
Paso 2: análisis de riesgos y clasificación (semana 2-3)
Cada unión se clasificó según un nivel de riesgo A/B/C (véase la entrada del blog al respecto). Resultado:
- 12 uniones de Clase A: sustitución inmediata por 1.4529.
- 23 uniones de Clase B: sustitución en un plazo de 6 meses, con planificación establecida.
- 14 uniones de Clase C: monitorización mediante inspección visual semestral.
Paso 3: ejecución y documentación (semana 4-6)
Las uniones de Clase A se sustituyeron durante un cierre de 4 días en un periodo de baja afluencia. Se fotografió cada unión nueva, se registraron los números de lote y se vincularon al expediente central.
En la reinspección de la semana 6, el 100 % de los puntos pendientes de las Clases A y B estaban demostrablemente resueltos o planificados. La piscina pasó a ser totalmente conforme a la norma NEN 9200.
Resultados en cifras
- Plazo desde el rechazo hasta la conformidad: 6 semanas (frente a 12 meses).
- Costes un 35 % inferiores a la oferta inicial de «sustituirlo todo».
- La puntuación del Compliance Check pasó de 32 a 91 en 8 semanas.
- Reducción de la prima del seguro para 2026 gracias a la existencia de un expediente activo.





